martes, 17 de diciembre de 2013

Populismo

El Populismo:

Que tanto sabemos y porque percibimos que esta palabra sea esta trágica para una democracia:


Cuando las palabras vienen manipuladas , cuando pierden su esencia, utilizadas con otros fines y en donde se pierde su verdadero significado .

Cuando un orden populista introduce cambios de base en la distribución, el capital es repatriado hacia otros países generando un aceleramiento en la des-inversión  Como resultado, el estado debe intervenir en la mayoría de las instituciones democráticas, afectando seriamente la gobernabilidad. Según el estudioso, el populismo paradójicamente sienta las bases para el gobierno totalitario pues incapacitado para crear confianza en los mercados, y en la búsqueda de legitimidad necesaria para funcionar, debe intervenir en los otros poderes republicanos. La dictadura nace como mecanismo político empleado para que las élites mantengan su legitimidad.(1)

Populismo:El populismo (del latín populus "pueblo") es un término político usado para designar a la corriente ideológica que sostiene la reivindicación del rol del Estado como defensor de los intereses de la generalidad de una población a través del estatismo, el intervencionismo y la seguridad social con el fin de lograr la justicia social y el Estado de bienestar.

El populismo en sentido positivo, lo que define es un sistema en el que el poder recaiga más en el pueblo que en sí mismo, no en que los políticos profesionales gobiernen para la mayor comodidad del pueblo. El populismo se refiere a algún movimiento social, el cual pretende que el poder recaiga más en el pueblo llano, es decir, promueve una especie de proto-democratización y anti-elitismo buscando favorecer a los granjeros, los obreros, pequeños emprendedores, bajo clero, sindicatos, capitalistas populares (sin contactos con las oligarquías), las clases media y baja;y menos poder para las élites políticas y económicas corporativistas y caudillistas. El populismo se basa en el apoyo voluntario, las ideas políticas de la cultura autóctona sin necesariamente caer en el nacionalismo, se opone a los imperialismos. Pueden por consecuencia rechazar el desplazamiento social masivo que pueden producir los grandes movimientos de capital o tecnología, así como el rechazo a medidas en torno a reforzar la institucionalidad (excesiva) del Estado unitario o las burocracias profesionales.

El populismo con una significación peyorativa, que es la principalmente usada (y que se usará mayormente a lo largo de éste artículo), es el uso de "medidas de gobierno populares", destinadas a ganar la simpatía de la población, particularmente si ésta posee derecho a voto, aún a costa de tomar medidas contrarias al estado democrático. Sin embargo, a pesar de las características anti-institucionales que pueda tener, su objetivo primordial no es transformar profundamente las estructuras y relaciones sociales, económicas y políticas (en muchos casos los movimientos populistas planean evitarlo) sino el preservar el poder y la hegemonía política a través de la popularidad entre las masas.

La crisis de la representación políitica es una condición necesaria pero no una condición suficiente del populismo. Para completar el cuadro de situación es preciso introducir otro factor: una "crisis en las alturas" a través de la que emerge y gana protagonismo un liderazgo que se postula eficazmente como un liderazgo alternatia y ajeno a la clase política existente. Es él quien, en definitiva, explota las virtualidades de la crisis de representacción y lo hace articulando las demandas insatisfechas, el resentimiento político, los sentimientos de marginación, con un discurso que los unifica y llama al rescate de la soberanía popular expropiada por el establishment partidario para movilizarla contra un enemigo cuyo perfil concreto si bien varía según el momento histórico -"la oligarquía", "la plutocracia", "los extranjeros"- siempre remite a quienes son construidos como responsables del malestar social y político que experimenta "el pueblo". En su versión más completa, el populismo comporta entonces una operación de sutura de la crisis de representación por medio de un cambio en los términos del discurso, la constitución de nuevas identidades y el reordenamiento del espacio político con la introducción de una escisión extra-institucional

Populismo se refiere a un movimiento caracterizado por la movilización popular pero nunca por el gobierno popular; tiende a manifestarse fuera de las instituciones de gobierno, a través de las actividades de asociaciones civiles, organizaciones sociales y manifestaciones masivas. El populismo es “popular” en su génesis y en su intención: grandes cantidades de individuos (aunque no siempre la mayoría de la población) se unen en torno a una preocupación o un programa cuyo fin es siempre visto como benéfico para la mayoría de la gente. Una diferencia crucial entre populismo y democracia es que el primero en última instancia le encarga a un líder individual o a un partido político la puesta en práctica o el ejercicio formal de las políticas públicas perseguidas o buscadas por el movimiento. En una democracia, en cambio, la gente decide.

Así, cuando los críticos señalan la demagogia como un peligro endémico tanto para la democracia como para el populismo, están confundiendo dos estados de cosas distintos. El demagogo populista exitoso llegará al puesto público y personalmente echará a andar el programa apoyado por los miembros del movimiento que dirige (por ejemplo Mussolini o Lenin), o usará su prestigio y capital político para presionar a otros funcionarios públicos que no están afiliados a su movimiento para hacer eso en favor de él y de su movimiento (por ejemplo Martin Luther King o Gandhi). El demagogo demócrata, por otro lado, intentará persuadir a la asamblea popular formal para que elija políticas que ostensiblemente beneficien a la gente (por ejemplo Pericles, Alcibíades o Cleón). En una democracia, entonces, la responsabilidad última respecto de las leyes y políticas resultantes recae en las decisiones de la gente, y no, como en el populismo, en las decisiones de las élites que actúan (de segunda o tercera mano) a nombre de la gente.

1:Korstanje, M. 2013 Democracia y Autoritarismo, la razón populista. Nómadas: revista crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas. Número 13. (PP. 549-559) Especial monográfico sobre América Latina. Universidad Complutense de Madrid. ISSN 1578-6730.
Fuente :Wikipedia


2:Torre, Juan Carlos citado por Sarlo, Betriz. "La audacia y el cálculo". Sudamericana. Buenos Aires. 2011. p. 145. ISBN 978-950-07-3504-9.

lunes, 16 de diciembre de 2013

La crisis silenciosa


La crisis silenciosa

Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producirán generaciones enteras de máquinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por sí mismos, poseer una mirada crítica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y sus sufrimientos ajenos. El futuro de la democracia a escala mundial pende de un hilo.


Este texto es el primer capítulo del libro de Martha C. Nussbaum Sin fines de lucro:

Por qué la democracia necesita de las humanidades.


Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producirán generaciones enteras de máquinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por sí mismos, poseer una mirada crítica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y surimientos ajenos. El uturo de la democracia a escala mundial pende de un hilo.

MARTA C NUSSBAUM *
* Marta C Nussbaum. Estados Unidos. Es una de las pensadoras contemporáneas más leídas. Doctora en filosofía por la Universidad de Harvard. Sus trabajos se han centrado especialmente en el terrero de la filosofía antigua, la filosofía política y la ética y el derecho. Ha sido profesora en Harvard y Brown; actualmente, está en la Universidad de Chicago y por su trabajo ha sido merecedora de títulos honoríficos en más de veinticinco instituciones. Entre sus obras más recientes traducidas al español figuran El conocimiento del amor (2005), El ocultamiento de lo humano (2006) y Las fronteras de la justicia (2007).

La educación es el proceso por el cual el pensamiento se desprende del alma y, al asociarse con cosas externas, vuelve a reflejarse sobre sí mismo, para así cobrar conciencia de la realidad y la forma de esas cosas.
Bronson Alcott, pedagogo de Massachusetts, c. 1850 Al hacer uso [de las posesiones materiales], el hombre debe tener cuidado de protegerse frente a la tiranía [de ellas]. Si su debilidad lo empequeñece hasta poder ajustarse al tamaño de su disfraz exterior, comienza un proceso de suicidio gradual por encogimiento del alma.

Rabindranath Tagore, pedagogo indio, c. 1917Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial.

No, no me refiero a la crisis económica global que comenzó a principios del año 2008. Al menos en ese momento, todo el mundo sabía lo que se avecinaba y varios líderes mundiales reaccionaron de inmediato, desesperados por hallar soluciones. En efecto, el desenlace para sus gobiernos sería arduo si no las encontraban, y a la larga muchos de ellos fueron reemplazados por causa de la crisis. No, en realidad me refiero a una crisis que pasa prácticamente inadvertida, como un cáncer. Me refiero a una crisis que, con el tiempo, puede llegar a ser mucho más perjudicial para el futuro de la democracia: la crisis mundial en materia de educación.

Se están produciendo cambios drásticos en aquello que las sociedades democráticas enseñan a sus jóvenes, pero se trata de cambios que aún no se sometieron a un análisis profundo. Sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva a la democracia. Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producirán generaciones enteras de máquinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por sí mismos, poseer una mirada crítica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y los sufrimientos ajenos. El futuro de la democracia a escala mundial pende de un hilo.

Ahora bien, ¿cuáles son esos cambios tan drásticos? En casi todas las naciones del mundo se están erradicando las materias y las carreras relacionadas con las artes y las humanidades, tanto a nivel primario y secundario como a nivel terciario y universitario. Concebidas como ornamentos inútiles por quienes definen las políticas estatales en un momento en que las naciones deben eliminar todo lo que no tenga ninguna utilidad para ser competitivas en el mercado global, estas carreras y materias pierden terreno a gran velocidad, tanto en los programas curriculares como en la mente y el corazón de padres e hijos. Es más, aquello que podríamos describir como el aspecto humanístico de las ciencias, es decir, el aspecto relacionado con la imaginación, la creatividad y la rigurosidad en el pensamiento crítico, también está perdiendo terreno en la medida en que los países optan por fomentar la rentabilidad a corto plazo mediante el cultivo de capacidades utilitarias y prácticas, aptas para generar renta.

La crisis nos mira de frente, pero aún no la hemos enfrentado. Continuamos como si todo siguiera igual que siempre, cuando en realidad resulta evidente en todas partes que ya no se pone el acento en lo mismo que antes. En ningún momento hemos deliberado acerca de estos cambios ni los hemos elegido a conciencia, pero aun así, cada vez limitan más nuestro futuro.

A continuación, presentaré cinco ejemplos tomados de distintos países y de diferentes niveles educativos:

  1. En el otoño boreal del año 2006, la Comisión sobre el Futuro de la Educación Superior, designada por el Departamento de Educación de los Estados Unidos y dirigida por Margaret Spellings, secretaria de Educación del gobierno de Bush, publicó un informe sobre el estado de la educación superior en dicho país con el título de A test of leadership. Charting the future of ushigher education [El liderazgo a prueba: un mapa del futuro de la educación superior en los Estados Unidos].1Este informe presentaba una crítica significativa contra la desigualdad en el acceso a la educación superior. No obstante, en términos de contenidos, se centraba por completo en la educación para el beneficio económico nacional. El texto apuntaba a las deficiencias en materia de ingeniería, ciencias y tecnología, mas no a la investigación científica en esos campos, sino al aprendizaje del conocimiento aplicado, que sirve para generar velozmente estrategias destinadas a la obtención de renta. Las artes, las humanidades y el pensamiento crítico casi brillaban por su ausencia. Al omitirlos, el informe daba a entender que no habría problema alguno si esas capacidades quedaran en el olvido para dar lugar a otras disciplinas de mayor utilidad.
  2. En marzo de 2004, se reunió un grupo de especialistas de diversos países para debatir sobre la filosofía educativa de Rabindranath Tagore, premio Nobel de Literatura de 1913 y pionero de las nuevas ideas en materia de educación. La experiencia educativa realizada por Tagore, de gran influencia en Europa, el Japón y los Estados Unidos, se centraba en la atribución de poder social a sus alumnos mediante la práctica del método socrático, la exposición a diferentes culturas y, sobre todo, la inclusión de la música, las bellas artes, el teatro y la danza en todas las secciones del programa curricular. Hoy en día, las ideas de Tagore son desestimadas e incluso desdeñadas en la India. Todos los participantes del encuentro coincidieron en que actualmente predomina una nueva concepción, que gira en torno de la rentabilidad y que ha dejado de lado la idea del desarrollo personal basado en la imaginación y en el pensamiento crítico con la que Tagore había formado a los futuros ciudadanos de la democracia exitosa que logró dicho país. ¿Es posible que la democracia de la India sobreviva los embates actuales contra su espíritu? Frente a tantas demostraciones recientes de necedad burocrática y pensamiento colectivo acrítico, muchos de los participantes temen que la respuesta sea "no".
  3. En noviembre de 2005, se organizó un retiro para docentes en la Laboratory School de Chicago, una institución que se encuentra en el predio de mi propia universidad y donde John Dewey puso en práctica sus experiencias para la reforma democrática del sistema educativo, la misma institución donde las hijas del presidente Barack Obama pasaron los primeros años de su formación. Los docentes se reunieron a fin de debatir sobre la educación para la ciudadanía democrática y analizaron una gran variedad de experiencias educativas, estudiando a figuras de la tradición occidental, como Sócrates y Dewey, y de la misma línea en la tradición oriental, como Tagore en la India. Sin embargo, se advirtió que algo estaba fallando. Los docentes, que se enorgullecen de estimular a sus alumnos para que cuestionen, critiquen y utilicen la imaginación, expresaron su preocupación por las presiones recibidas de las familias pudientes que envían a sus hijos a esta escuela de élite. Impacientes con los aprendizajes que consideran superfluos y ansiosos de que sus hijos adquieran aptitudes comprobables y tendientes al éxito económico, estos padres están tratando de cambiar los principios rectores de la escuela. Y, al parecer, están listos para lograrlo.
  4. En el otoño boreal del año 2005, fui convocada como asesora por la directora del comité encargado de buscar un nuevo decano para la Facultad de Educación de una de las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos, que de aquí en adelante llamaremos x. La Facultad de Educación de la Universidad x ejerce una gran influencia sobre los docentes y las escuelas de todo el país. Cuando comencé a hablarle sobre la importancia de las artes y las humanidades en la educación para la ciudadanía democrática, algo que me resultaba común y evidente, la directora se mostró sorprendida. "Qué raro-me dijo-, ninguna de las otras personas con las que estuve hablando mencionó nada sobre ese tema. Hasta ahora, hablamos sobre la contribución mundial que puede hacer la Universidad x a la educación científica y técnica, lo que le importa al presidente, pero lo que usted dice es muy interesante. Quiero pensarlo más."
  5. En el invierno boreal del año 2006, otra universidad muy prestigiosa de los Estados Unidos, que llamaremos y, celebró un gran simposio con ocasión de un aniversario importante. Uno de los temas centrales que se iban a tratar era el futuro de la educación humanística. Unos meses antes, a los participantes que habíamos aceptado presentar nuestras ponencias se nos dijo que había cambiado el eje del simposio y que podíamos asistir de todas maneras para dictar una clase sobre el tema que quisiéramos a un público reducido, perteneciente al departamento que correspondiera. Una secretaria administrativa muy atenta y conversadora me dijo que el cambio se debía a que el rector de la universidad consideraba que un simposio sobre la educación humanística no iba a "causar sensación", por lo que había decidido que el simposio versara sobre los últimos desarrollos tecnológicos y su importancia para la obtención de renta en las empresas y en la industria.


Existen centenares de historias como éstas, y cada día aparecen otras nuevas en los Estados Unidos, pero también en Europa, en la India y, seguramente, en otras partes del mundo. Vamos detrás de las posesiones que nos protegen, nos satisfacen y nos consuelan: aquello que Tagore describe como el "disfraz exterior" de lo material. Sin embargo, parecemos olvidarnos del alma, de lo que significa que el pensamiento se desprenda del alma y conecte a la persona con el mundo de manera delicada, rica y compleja. Parece que olvidamos lo que significa acercarnos al otro como a un alma, más que como un instrumento utilitario o un obstáculo para nuestros propios planes. Parece que olvidamos lo que significa conversar como alguien dotado de un alma con otra persona que consideramos igualmente profunda y sofisticada.

La palabra "alma" tiene connotaciones religiosas para muchas personas, y no pretendo aquí destacarlas ni rechazarlas. Cada uno podrá atenderlas o ignorarlas según lo elija. No obstante, lo que me propongo destacar es qué significa esa palabra para Alcott y Tagore: me refiero a las facultades del pensamiento y la imaginación, que nos hacen humanos y que fundan nuestras relaciones como relaciones humanas complejas en lugar de meros vínculos de manipulación y utilización. Cuando nos encontramos en una sociedad, si no hemos aprendido a concebir nuestra persona y la de los otros de ese modo, imaginando mutuamente las facultades internas del pensamiento y la emoción, la democracia estará destinada al fracaso, pues ésta se basa en el respeto y el interés por el otro, que a su vez se fundan en la capacidad de ver a los demás como seres humanos, no como meros objetos.

Dado que todas las naciones buscan con tanto afán el crecimiento económico, principalmente en este momento de crisis, estamos haciendo muy pocas preguntas sobre el rumbo de la educación y, por ende, el de las sociedades democráticas. Con la urgencia de la rentabilidad en el mercado global, corremos el riesgo de perder ciertos valores de importancia enorme para el futuro de la democracia, sobre todo en una época de preocupaciones religiosas y económicas.

La idea de la rentabilidad convence a numerosos dirigentes de que la ciencia y la tecnología son fundamentales para la salud de sus naciones en el futuro. Si bien no hay nada que objetarle a la buena calidad educativa en materia de ciencia y tecnología ni se puede afirmar que los países deban dejar de mejorar esos campos, me preocupa que otras capacidades igualmente fundamentales corran riesgo de perderse en el trajín de la competitividad, pues se trata de capacidades vitales para la salud de cualquier democracia y para la creación de una cultura internacional digna que pueda afrontar de manera constructiva los problemas más acuciantes del mundo.

Estas capacidades se vinculan con las artes y con las humanidades. Nos referimos a la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico; la capacidad de trascender las lealtades nacionales y de afrontar los problemas internacionales como "ciudadanos del mundo"; y por último, la capacidad de imaginar con compasión las dificultades del prójimo.2.

Para presentar mi argumento, profundizaré sobre las diferencias que ya se detectan en los casos provistos entre la educación para la obtención de renta y la educación para una ciudadanía más integradora. Con varios ejemplos de distintos niveles y etapas, trataré de demostrar que las artes y las humanidades son fundamentales, tanto para la educación primaria y secundaria como para la universidad. Con esto no pretendo afirmar que las ciencias exactas y las otras ciencias sociales, como la economía, no sean esenciales también para la educación de los ciudadanos, pero nadie está proponiendo que esas disciplinas queden atrás. Por lo tanto, he decidido concentrarme en aquello que posee un valor extraordinario y que, al mismo tiempo, se encuentra en grave peligro.

Por otra parte, la práctica más idónea de esas otras disciplinas se encuentra impregnada por aquello que podríamos llamar el "espíritu de las humanidades", que aparece con la búsqueda del pensamiento crítico y los desafíos a la imaginación, así como con la comprensión empática de una variedad de experiencias humanas y de la complejidad que caracteriza a nuestro mundo. En los últimos años, la educación científica se ha centrado acertadamente en formar las capacidades del pensamiento crítico, el análisis lógico y la imaginación. La ciencia, si se la practica de manera adecuada, no es enemiga sino más bien amiga de las humanidades. Aunque la educación científica no es mi especialidad, un estudio paralelo en la misma línea sobre ese tema sería un buen complemento para mi análisis sobre las humanidades.3.

A pesar de que las tendencias que critico tienen alcance mundial, me concentraré en dos naciones muy diferentes que conozco bien: los Estados Unidos (donde vivo y ejerzo mi profesión docente) y la India (donde he realizado mis propios estudios acerca del desarrollo global, sobre todo en materia de educación). Esta última cuenta con una tradición gloriosa en educación para las artes y las humanidades, reflejada en la teoría y en la práctica del gran Tagore, cuyas valiosas ideas, que presentaré más adelante, sentaron las bases para la formación de una nación democrática y ejercieron una fuerte influencia sobre la educación democrática en los Estados Unidos y en Europa. Además, anal izaré el papel de la educación en varios proyectos actuales de alfabetización rural para mujeres y niñas de la India, en los que el ímpetu de atribuir poder social a las alumnas mediante las artes permanece intacto y ha surtido un efecto evidente en la práctica de la democracia.

En cuanto a los Estados Unidos, analizaré diversas clases de experiencias educativas, desde la utilización de la idea socrática del permanente autoexamen en distintos tipos de escuelas hasta la función de las instituciones artísticas en la cobertura de las necesidades que dejan insatisfechas los planes curriculares de la escuela pública. En este sentido, en el capítulo 6 presentaré un estudio exhaustivo de un caso muy notable: el del Coro de Niños de Chicago.

Ahora bien, la educación no ocurre sólo en las escuelas. La mayor parte de los rasgos que destaco en el presente trabajo deben nutrirse también en la familia, tanto durante los primeros años de vida como durante la etapa de maduración de los niños y las niñas. Todo plan integral de políticas públicas orientadas a los temas que aquí se tratan debería contener propuestas para apoyar a las familias en la tarea de desarrollar las capacidades infantiles. Asimismo, también cumplen su función la cultura más inmediata de los pares y la menos inmediata de las normas sociales y las instituciones políticas, ya sea porque respaldan o porque subvierten la labor realizada en el marco de la escuela y la familia. Sin embargo, he optado por centrarme en las escuelas, las instituciones terciarias y las universidades porque es allí donde se observan los cambios más perniciosos a medida que las presiones económicas generan modificaciones en los programas curriculares, los métodos pedagógicos y la financiación. Si somos conscientes de que sólo estamos analizando uno de los factores que hacen al desarrollo de la ciudadanía, podremos mantener el foco de análisis en dichas instituciones sin generar distorsiones.

Por otra parte, la educación nos prepara no sólo para la ciudadanía, sino también para el trabajo y, sobre todo, para darle sentido a nuestra vida. Sería posible dedicarle otro libro entero a la importancia de las artes y las humanidades para alcanzar esos objetivos.4. No obstante, todas las democracias modernas son sociedades en las que el sentido y el fin último de la vida humana suscitan cierto grado razonable de disenso entre ciudadanos con diferentes opiniones religiosas y seculares, quienes a su vez seguramente consideran que los diversos tipos de educación humanística se adecuan de distintas maneras a sus propios objetivos individuales. Lo que sí suscita mayor consenso es que los jóvenes de todo el mundo, de cualquier país que tenga la suerte de vivir en democracia, deben educarse para ser participantes en una forma de gobierno que requiere que las personas se informen sobre las cuestiones esenciales que deberán tratar, ya sea como votantes o como funcionarios electos o designados. Además, todas las democracias modernas son sociedades cuyos integrantes presentan grandes diferencias en numerosos aspectos, como la religión, la etnicidad, las aptitudes físicas, la clase social, la riqueza, el género y la sexualidad, pero al mismo tiempo toman decisiones como votantes sobre cuestiones que tendrán efectos importantes en la vida de esas otras personas. Cuando se trata de evaluar un sistema de educación, cabe preguntarse cómo prepara a las personas jóvenes para la vida en una forma de organización social y política de tales características. Ninguna democracia puede ser estable si no cuenta con el apoyo de ciudadanos educados para ese fin.

A mi juicio, cultivar la capacidad de reflexión y pensamiento crítico es fundamental para mantener a la democracia con vida y en estado de alerta. La facultad de pensar idóneamente sobre una gran variedad de culturas, grupos y naciones en el contexto de la economía global y de las numerosas interacciones entre grupos y países resulta esencial para que la democracia pueda afrontar de manera responsable los problemas que sufrimos hoy como integrantes de un mundo caracterizado por la interdependencia. Y la facultad de imaginar la experiencia del otro (capacidad que casi todos los seres humanos poseemos de alguna manera) debe enriquecerse y pulirse si queremos guardar alguna esperanza de sostener la dignidad de ciertas instituciones a pesar de las abundantes divisiones que contienen todas las sociedades modernas.

Ahora bien, el interés nacional de las democracias modernas requiere de una economía sólida y de un sector empresarial próspero. A medida que vaya desarrollando mi planteo principal, demostraré asimismo, en segundo plano, que ese interés económico también se nutre de las artes y las humanidades para fomentar un clima de creatividad innovadora y de administración responsable y cuidadosa de los recursos. Así, no nos vemos obligados a elegir entre una forma de educación que promueve la rentabilidad y una forma de educación que promueve el civismo. La prosperidad económica requiere las mismas aptitudes necesarias para ser un buen ciudadano. Por lo tanto, quienes proponen lo que denomino "educación para la obtención de renta" (o, más integralmente, "educación para el crecimiento económico") han adoptado un concepto precario de aquello que se necesita para alcanzar sus propios objetivos. Sin embargo, este segundo argumento debe quedar supeditado siempre al primer argumento en torno a la estabilidad de las instituciones democráticas, ya que la solidez económica no es un fin en sí mismo, sino el medio para conseguir un fin más humano. La mayoría de nosotros no elegiría vivir en una nación próspera que hubiera dejado de ser democrática. Además, aunque resulta evidente que el crecimiento del sector empresarial requiere de algunas personas dotadas de imaginación y pensamiento crítico, eso no significa que requiera de esas aptitudes en todas las personas que forman la nación. La participación democrática presenta requerimientos más amplios, que se ven reflejados en mi planteo principal.

Ahora bien, ningún sistema educativo funciona bien si sus beneficios sólo llegan a las élites más adineradas. La distribución del acceso a la educación de calidad es un asunto urgente para todas las democracias modernas. En consecuencia, el informe de la comisión dirigida por Margaret Spellings merece ser elogiado por tratar ese asunto. Hace años que un país tan rico como los Estados Unidos presenta una distribución vergonzosamente desigual en el acceso a la educación de calidad, sobre todo a nivel terciario y universitario. En cuanto a los países en vías de desarrollo, las disparidades llegan a ser aun más profundas: en la India, por ejemplo, la tasa de alfabetismo apenas ronda el 65% entre la población masculina y el 50% entre la población femenina. También existen disparidades entre las poblaciones urbanas y las poblaciones rurales. La brecha entre hombres y mujeres, ricos y pobres o poblaciones urbanas y rurales resulta todavía más escalofriante en los niveles secundario, terciario y universitario. La vida de los niños y las niñas que crecen con la certeza de que irán a la universidad e incluso tendrán acceso a un posgrado es profundamente distinta de la vida que llevan los niños y las niñas que a veces ni siquiera pueden asistir a la escuela. Si bien en muchos países se ha realizado una importante labor en este sentido, no será el tema que aquí trataremos.

En este libro nos dedicaremos a discernir qué es lo que deberíamos estar procurando. Hasta que no quede claro de qué se trata, no podremos descubrir cómo hacer que eso llegue a quienes más lo necesitan.
Marta C. Nussbaum

"Sinfines de lucro-Por qué la democracia necesita de las humanidades" Katz Editores-Serie Discusiones-199 pgs. Traducción del original inglés: "Not for Profit: Why Democracy needs the Humanities", por: María Victoria Rodil. ISBN 9789871566372-Argentina Octubre de 2010.
Fuente:http://www.scielo.org.co/

1.A test of leadership. Charting the future of US higher education, disponible en Internet. Como contrapartida, es muy valioso el informe titulado College learning for the new global century y publicado en el año 2007 por el Consejo Nacional del grupo LEAP (Liberal Education and America's Promise). Este grupo fue creado por la Association of American Colleges and Universities [Asociación de Instituciones Terciarias y Universitarias Estadounidenses] y las recomendaciones vertidas en su informe me parecen acertadas en su mayoría, lo cual no es de extrañar, ya que participé en su elaboración.
2.La reflexión sobre estas capacidades aparece por primera vez en mi libro Citizens of the world: A classical defense of reform in liberal education, Cambridge, Harvard University Press, 1997 [trad. esp.: El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma en la educación liberal, Barcelona, Paidós, 2005]. En ese trabajo, trato únicamente los cambios en la educación superior estadounidense, particularmente en los cursos obligatorios de "educación general".
3.Un proyecto interesante que se dedica a este tipo de elementos en la educación científica básica es el Project Kaleidoscopehttp://www.pkal.org.
4.Sobre la educación para la vida, véase Harry Brighouse, On education, Nueva York, Routledge, 2006. Véase también el informe de LEAP (nota 1) y la noción del desarrollo de uno mismo presentada en Kwame Anthony Appiah, The ethics of identity, Princeton, Princeton University Press, 2005 [trad. esp.: La ética de la identidad, Buenos Aires/Madrid, Katz Editores, 2007].

domingo, 15 de diciembre de 2013

El fanatismo

En los momentos de cambios o mejor dicho, en donde los cambios se manifiestan posibles, las fuerzas que desean mantener los intereses constituidos,económicos y políticos, golpean a la puerta con gran energía Las muertes ,atentados los miedos ,las nefastas previsiones son su tarjeta de presentación. Los hechos que se sucedieron después de la segunda guerra mundial lo demuestran y nos enseñan que aun gozan de total impunidad.

Así como vienen descritos en los medios , uno imagina que los echos criminales sean estos económicos o contra la vida son cometidos por personas de un cierto aspecto, de una determinada inclinación política o que pertenecen a un determinado sector, que tienen barba, pelo largo, pasamontañas, y que se esconden en la selva, pero no!!! sabemos también que se trata de personas que tienen el cuello blanco, que fueron a nuestras propias escuelas, y que llenan los salones de agrupaciones prestigiosas, ocupan cargos públicos, parlamentarios nacionales, provinciales, locales, que se infiltran en la justicia y en todos aquellos lugares donde se puede corromper o desalentar todo intento del despertar del ciudadano ,eso si sostenidos por los medios que dicen defender la libertad de prensa y lo que hacen en realidad es defender la libertad de empresa.

En muchas partes del mundo, las elecciones se desarrollan en un clima de terror y no de esperanza. Eso es porque nos acostumbramos a votar ,no por lo que queremos, sino en contra de los candidatos que no queremos. Votamos por el mal menor, y nos preguntamos porqué será que siempre terminamos con menos de lo que necesitamos.

Votamos, si es que lo hacemos, negativamente. Y la fuerza más poderosa que nos impulsa es el miedo. El electorado es adicto al miedo, y las campañas políticas han dominado las técnicas para manipular ese sentimiento. Por eso, los opositores políticos no son simplemente adversarios. Son enemigos. Siempre ha sido así.


Alexis de Tocqueville, en su obra clásica, Democracia en América (1835) dijo esto sobre los partidos políticos: “Los partidos que amenazan a la Nacion no se apoyan en principios abstractos, sino en intereses temporales. Se puede decir que estos intereses, diseminados por todas las regiones de este inmenso imperio constituyen naciones rivales y no partidos políticos” .

Naciones rivales. Las naciones rivales hacen guerras, no buscan acuerdos. Y para ganar el poder, o la guerra, se valen de todo. Mientras tanto, ¿quién gana en realidad?

No son los votantes. No son los ciudadano seguramente.

"Dadme el control sobre la moneda de una nación, y no tendré por que preocuparme de aquellos que hacen sus leyes."Mayer Amshel Rothschild (1743-1812) .

Voten o no voten, no importa, porque gane quien gane las elecciones, los verdaderos ganadores serán siempre los mismos,los grandes donantes, las corporaciones financieras , los ‘Super-PACs’. Los votantes son útiles para ellos, pero en realidad se dejan engañar en un juego donde las reglas están amañadas en su contra.

Votamos fantasmas, sin embargo nos sorprendemos al despertar que nos encontramos en las peores de las pesadillas.

La organización del estado actual es burocrática, sobre-dimensionada, costosa e ineficiente. El parlamento no solo nacional sino locales no representan mas al ciudadano que no pueden elegir el candidato ,solo el símbolo del partido. La constitución no viene aplicada ,los partidos políticos substituyen la voluntad popular quitando a este ultimo el control y vigilancia del estado. Es por eso que se puso marcha , Movimiento Sin Nombre , si estas interesado en participar , si estas cansado de insultos de discusiones inútiles sumate por Una sociedad, donde el libre desarrollo de cada uno, será la condición, del pleno desarrollo de todos.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Democracia y “barbarie contemporánea”.

El gobierno en el futuro, Anagrama,
Noam Chomsky 

 Madrid 2005  

En 1970, el lingüista, filósofo y activista político Noam Chomsky dictó una conferencia en el Perry Center de Nueva York, en la que, con su estilo crítico y mordaz, disertó acerca de las posibilidades de transformación de la sociedad frente a lo que no dudó en caracterizar como “barbarie contemporánea”. 
 Las ideas vertidas ese día en Nueva York cobran vigencia hoy en nuestra sociedad por el escenario político que enfrentamos. 

“¿Cuál es el papel del estado en una sociedad industrial avanzada?” 
En su texto, Chomsky se propone responder a esta pregunta bajo la discusión de cuatro posiciones “un tanto idealizadas”; es decir, bajo el análisis de cuatro vertientes ideológicas en torno a la teoría social y del Estado, llamadas por el autor como: 


  1. liberal clásica.
  2. libertaria socialista.
  3. socialista de Estado
  4. capitalista de Estado
Si bien chomsky elaboró estas posturas de cara al panorama que enfrentarían las principales sociedades mundiales de la década de los setenta frente a su porvenir sociocultural y económico, vale la pena su revisión a manera de evaluación, desarrollo y confrontación con las sociedades actuales dentro de nuestro contexto; es por ello que apenas el año anterior, la editorial Anagrama, en su Colección Argumentos, las publicara por primera vez en español.

De entrada, el autor delinea el liberalismo clásico como una oposición a todas las formas de intervención estatal en la vida social y personal. Para hacerlo, retoma elementos de Wilhelm von Humboldt, Marx, Tucker y Rousseau. Es decir, esta doctrina basa sus funciones en un Estado limitado, una oposición a los conceptos de individualismo posesivo y en una dispersión de los constreñimientos sociales reemplazados por vínculos sociales y no por la avaricia competitiva o el “individualismo depredador”, y “mucho menos por los grandes imperios corporativos”, haciendo hincapié en la diversidad y libertad de creación. Aquí la vigencia y revisión histórica de la teoría no la propone Chomsky o sus editores, sino varios de los representantes de la “nueva izquierda” latinoamericana que se han arrojado tras el poder con esta bandera. Llama la atención que el mismo autor comenta que el pensamiento libertario clásico conduce “directamente al socialismo libertario”, o al anarquismo coherente, combinado con una idea clara de capitalismo industrial.

Y en este tenor aparece la segunda de las posiciones ideológicas, que es la de socialismo libertario. En ésta, dice Chomsky, hay una coincidencia en la función represiva del Estado y en los límites de su acción; sin embargo, el socialismo libertario va más allá al subrayar la abolición del poder del Estado para propiciar una organización democrática de la sociedad industrial, con control popular directo de las instituciones sociales. Precisamente para el autor, el socialismo libertario representa una especie de abanico ideológico que va del marxismo de izquierdas al anarquismo, y en sus ideas encuentra la más idónea de las líneas a seguir en una sociedad (de las cuatro que menciona), porque constituyen “unas prolongaciones del pensamiento liberal clásico naturales y adecuadas a la sociedad industrial”. Aunque, de manera conjunta a la afirmación anterior, Chomsky también ve riesgos y argumentos en contra del socialismo libertario, y los principales son que “una sociedad libre es contraria a la naturaleza humana”, y que, por ende, “resultaría incompatible con las exigencias de la eficacia”. Dicho de otra forma, de manera histórica, para el hombre la libertad social sólo ha sido valorada mientras la posee. Chomsky se respalda en Kant, Rosa Luxemburg, Carl Kaysen y Ralph Miliband para mencionar que la libertad y posibilidad de elección son condiciones inherentes a la realización, pero, al mismo tiempo, cuestiona si habrá madurez para la libertad.
 ¿hasta dónde la violencia y el terror?, ¿cuándo la opresión dará un paso a la reconstrucción social y de las instituciones? Observaciones similares a las que Kant, citado por Chomsky, hizo durante la revolución francesa al defenderla de quienes afirmaban que el Terror era la prueba de que las masas no estaban preparadas para el privilegio de la libertad.

 Por último, aparecen las otras posturas: socialismo de Estado y capitalismo de Estado. Aquí el autor repasa las condiciones, orígenes, características y repercusiones de ambas teorías. Para Chomsky ambas ideologías difieren muy poco: una prioriza el factor político y otra el económico, pero las dos lo hacen en aras del mismo objetivo de poder. También se plantea un breve acercamiento a dichas corrientes mediante el análisis de la guerra fría, en el que se hace referencia a la tremenda utilidad de ésta tanto para la elite estadounidense como para la soviética, puesto que ambas lo hicieron para justificar la ideología del imperio, el sistema de subsidio militar y la ideología estrecha y conservadora basada en los intereses de tal elite. Al estudiarlas, Noam Chomsky, considera al bolchevismo como una variación del socialismo de Estado; y al Estado del bienestar moderno, como la parte del capitalismo de Estado, concluyendo que ambas teorías sociales son “regresivas e inadecuadas”, debido a que muchos de nuestros problemas “verdaderamente fundamentales” proceden de que esas formas sociales dominantes son “incompatibles con las sociedades industriales modernas porque no se adecuan a ellas”. El gobierno en el futuro, de Noam Chomsky, es un texto relevante para entender el comportamiento de nuestra sociedad actual, bajo el tamiz de la revisión histórica, el análisis sociológico moderno y el panorama político de fin-inicio de sexenio de nuestro entorno, a fin de reavivar la esperanza de la posibilidad intacta de utopía social, tan añorada por todas las sociedades, en todas las épocas.  

 Carlos López de Alba  

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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Ven la democracia en peligro en Latinoamérica - América Latina - ElNuevoHerald.com


Ven la democracia en peligro en Latinoamérica

San Jose -- El ex presidente de Uruguay Luis Alberto Lacalle (1990-1995) afirmó el miércoles que la democracia y la libertad de expresión corren peligro en América Latina con gobiernos que buscan controlar los medios de comunicación y permanecer en el poder mediante reelecciones.

“En América hay un movimiento de ataque a los medios de comunicación mediante legislaciones y proyectos de ley que se plantean en Venezuela, Argentina, Uruguay y Ecuador, con la idea de regular la vida de los medios”, expresó Lacalle en una conferencia de prensa en Costa Rica.

El ex mandatario se encuentra en San José invitado por la comunidad judía como orador de fondo de un evento de conmemoración de los 75 años de la “Noche de los Cristales Rotos”, efeméride que recuerda la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 cuando los nazis desataron una persecución contra los judíos, que supuso el inicio del holocausto.

Lacalle enfatizó en que los medios de comunicación deben ser libres y favorecer la libertad de opiniones, ya que “la regulación es la antesala de la censura”.

“Antes mandaban a un señor a la redacción a decir ‘esto no va’, pero ahora simplemente con la publicidad oficial suprimen o escamotean y eso hace daño. Las formas de oprimir a los medios son más sutiles ahora”, aseguró el actual senador del Partido Nacional.

Lacalle afirmó que “las libertades se pierden en cuotas, nunca al contado” y que en Latinoamérica ha venido ocurriendo ese fenómeno con gobiernos que recortan publicidad a los medios como represalia y que utilizan el argumento de que un solo periodo es demasiado corto para cumplir sus metas.

“En América se está dando el terrible sistema del gobernante elegido que después hace cualquier cosa”, manifestó.

En ese sentido, citó a los actuales Gobiernos de Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, cuyos presidentes, a su juicio, se creen “hombres providenciales”.

“Cuando las democracias derivan en los hombres providenciales, enseguida empiezan a decir que no alcanza con un periodo y luego con dos y tres. Empiezan con el argumento de que la Constitución no les da suficiente poder”, aseveró.

Dijo que la “receta” de estos gobiernos es la antigua “democracia de balcón”, pero que el balcón se ha convertido en la televisión, mediante la cual el mandatario habla por horas.

“Siempre esta receta necesita del otro, del malo, para demostrar que ellos son los buenos. (Ese otro son) los empresarios, el imperialismo norteamericano, los terratenientes”, aseguró Lacalle.

El expresidente uruguayo, quien también es abogado y periodista, dijo que en la actualidad en Latinoamérica hay gobiernos que son electos democráticamente, pero que no son democráticos.

“Espero que el ejemplo de Chile, de Perú, de Colombia, de Uruguay y del propio Paraguay, que han retomado el camino democrático, sea el elegido por todos los países”, expresó.

Lacalle hizo un llamado a los ciudadanos para que se interesen en la política de sus países y que participen desde sus comunidades “sin miedo, ni pereza” porque “el sistema democrático es como una bicicleta: si no se da pedal se cae”.

Agregó que sí cree que la democracia corre peligro en América Latina “en distintos grados” y afirmó que se trata de un sistema que “hay que cuidarlo permanentemente” y al que “hay que darle interés, participación y crítica”.

“Tenemos que estar arriba del político porque el voto lo prestamos, no lo regalamos. A veces no tenemos cultura de control del político y ahí empieza todo”, expresó.

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lunes, 9 de diciembre de 2013

30 años de Democracia



Quiero compartir con uds , principalmente con los mas jóvenes los de mi generación y los mas viejitos (viejito con respeto y afecto), se recordaran o tal vez no. Lo importante es escuchar lo que uno de grandes lideres dijo en aquellos momentos, unas décadas atrás .... y que tan actuales y presentes son sus palabras.

Que necesarias son no solo para refrescar nuestra memoria sino para utilizarlas como guía en un panorama patético que nos ofrece la política Argentina.

Estas palabras nos demuestran que a pesar de los diferentes gobiernos que pasaron, aun continuamos con los mismos flagelos que condenan a todos los trabajadores a seguir marginados. Inflación, inseguridad, colonialismo, manipulación, corporativismo, dolar, trabajo en negro,humillación!!!.. y tantas otras de las cuales no alcanzamos a poner fin.

No es casualidad que con estos ideales aquel gobierno haya sido depuesto , no ya con dictaduras sino con golpes cívicos y económicos, que después instalaron en el sillón de Rivadavia monigotes que continuaron con el saqueo del País.

Ud me dirán que , "los monigotes"fueron elegidos democraticamente, si es verdad pero también nos demuestra que no Hemos aprendido nada.Porque con la manipulación mediática nos invitan a elegir "los monigotes",los inertes titeres que estos grupos de poder desean, y sin temor a equivocarme nuevamente cambiaremos de tiranos sin destruir la tiranía.

Este discurso es de hace 30 años... si 30 años ... y si por un momento cerramos los ojos, olvidamos su antigüedad descubrirán en sus palabras que actuales son...Nos hemos dormido, nos han manipulado por largas décadas y los siguen haciendo..



Alguno se preguntara porque hago todo esto, cuando lo hago,en que tiempo.Bueno lo hago con mucha paciencia, mi trabajo me lleva a pasar muchos dias fuera de casa, muchos mas de lo que se imaginan y es ahi que estando lejos de mis seres queridos que el poder de observación se hace agudo, las diversas realidades dan posibilidad a la comparación y la fundamental deseo como muchos de nosotros que este país de una riqueza que no imaginamos de una vez por todas sea un país digno, serio y donde sin dudar un momento se convierta en un hermoso lugar para vivir.

Despues de escucharlo hagamos un repaso de La historia Argentina, que nos enseña que cuando los grupos de poder pierden sus ancestrales privilegios... en visperas de elecciones y en cada gobierno depuesto ,la muerte y la violencia tienen su puesto asegurado.Hagan un repaso de las caídas de todos los gobiernos en los últimos 50 años y descubrirán que el 99% tiene a sus espaldas hechos de violencia y muerte.Casualidad, o mera coincidencia de la instrumentación y manipulación del miedo... amplificado por los medios obviamente!!!.......

domingo, 8 de diciembre de 2013

Cine Comprometido


Democracia Cívica les presenta un film comprometido con la democracia


«La lengua de la mariposa es una trompa enroscada como un resorte de reloj. Si hay una flor que la atrae, la desenrolla y la mete en el cáliz para chupar. Cando lleváis el dedo humedecido a un tarro de azúcar ¿a que sienten ya el dulce en la boca como si la yema fuera la punta de la lengua? Pues así es la lengua de la mariposa». Y entonces todos teníamos envidia de las mariposas. Que maravilla. Ir por el mundo volando, con esos trajes de fiesta, y parar en flores como tabernas con barriles llenos de jarabe.


Que la disfruten: